El periodista Pedro Salinas afirmó en el programa Pasando Revista que el reciente veto en sus funciones sacerdotales impuesto a Gastón Garatea por parte del Arzobispado de Lima, sería parte de una venganza política.
“Garatea encarnaba el paradigma del progresismo en la Iglesia Católica”, indicó Salinas. El periodista, analizando el caso, sostuvo que la participación de Garatea como miembro de la Comisión de la Verdad, su defensa de la Teología de la Liberación, y su aparente promoción de “causas contra la doctrina de la Iglesia”, habrían sido ante los ojos del Arzobispo Juan Luis Cipriani y sus allegado motivo suficiente para separarlo de sus funciones sacerdotales.
Para Salinas, el reciente incidente sería una demostración de poder de Cipriani, el comienzo una “guerra santa” contra los sacerdotes progresistas. La perspectiva del Arzobispo de Lima no contemplaría medias tintas: “Los que no piensan como él, estan contra él”, puntualizó.
El periodista finalizó su intervención con una recalcando la necesidad de defender la naturaleza laica del estado. “Hay gente que ha vaticinado que este sería el waterloo de cipriani, yo no lo creo”, sostuvo haciendo referencia al gran impacto mediático que este caso ha suscitado. “Sin embargo es una batalla que hay que librar pues no se puede pasar por alto este tipo de autoritarismos. Cipriani desde hace mucho quiere combinar la religión con la política”, concluyó.




